¿Hasta dónde va la noviolencia?

Este artículo de la Red Voltaire me genera sentimientos encontrados, estoy de acuerdo que la idea de noviolencia es ambigua (al fin y al cabo el término define lo que no es, no lo que es). También sé que con el llamado a la noviolencia se pueden esmascarar un llamado a la desmovilización social y a permitir que el se mantenga el statu quo.

Pero hay dos cosas que he aprendido en mi relativamente breve camino por la noviolencia. Por una parte que la transformación personal, individua, cuenta y cuenta mucho, tanto como la transformación de la sociedad. No se puede esperar a que por solamente cambiar las condiciones sociales (por ejemplo a través de una revolución) se logre que las personas seamos mejores personas.

La segunda cosa, conectada con la anterior, es que la renuncia a la violencia es un proceso de transformación personal. Probablemente el profesor Lasurdo que ha estudiado más a Gandhi que yo, tenga razón y hay que ver en él también el militarista y racista de su primera época. En realidad eso me parecería muy saludable, estoy harto de que se nos pida adorar la santidad, que nunca existió en «héroes» institucionalizados.

Pero a pesar de ese acuerdo general con los planteamientos de Lasurdo me molesta mucho ese mensaje escondido de que el marxismo es la verdadera noviolencia, solo que a veces les toca ejercerla. 

Yo no soy «mamerto», nunca lo he sido y siempre me he mantenido una distancia prudencial de los planteamientos marxistas. Sin embargo tengo una posición política de izquierda, o progresista o como se llame. Me alimentado de las ideas ambientalistas, de las reivindicaciones de género o indígenas y de muchas luchas sociales. 

Marx fue el primero en afirmar que la «guerra es la partera de la historia», puede que así haya sido (aunque se puede discutir), pero tengo la esperanza que los seres humanos somos capaces de generar mecanismos de transformación social más complejos, más largos en su aplicación, tal vez más inciertos pero espero que mucho más humanos que las guerras.

Lasurdo critica que el Dalai Lama haya justificado el arsenal nuclear indio, yo estoy de acuerdo con la crítica, pero se vuelve falsa, cuando a renglón seguido justifica el arsenal chino calificándolo de «modesto». 

Creo que la noviolencia parte de la oposición a toda forma de violencia, sin olvidar en ningún momento las más sutiles formas de violencia económica y social,

Si al ir por la calle alguien me agrede es probable que reaccione de manera violenta. Podría justificarme de muchas maneras, en especial señalando que aun no he «crecido» lo suficiente para ser capaz de lidiar situaciones como esa. Lo que no puedo es seguir diciendo que soy un tipo no violento pero comprarme un arma para defenderme de una agresión en la calle. 

La violencia es abominada por todo el mundo (bueno puede haber excepciones), en general a nadie le gusta aceptar que inició un proceso violento. Siempre es necesario tener una justificación externa. En la Segunda Guerra Mundial los nazis fingieron un ataque polaco para iniciar la guerra y los gringos justificaron su ya preparada intervención en el ataque a Pearl Harbor, Que además consideran que les excusa el uso de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki.

La opresión económica, la injusticia, la represión son siempre indignantes y para mi siempre son razones para hacer algo. Pero lo que hemos visto a lo largo de la historia es que recurrir a la guerra, o a cualquier otra forma de violencia, para superarlas suele tener como principal resultado, unos nuevos opresores en el poder.